II. Psique y Psiké

La psique refiere a la dimensión de los sentimientos, pensamientos, y demás aspectos mental-afectivos. Es el campo pertinente de las siguientes disciplinas: psicología-psicofísica-psiquiatría.

La psiké es por derecho etimológico el nombre propio de lo que culturalmente se denomina alma. Esta vibra con frecuencia superior y diferencial a la psique. Su dimensión es la de los movimientos hipersutiles (elementales- cósmicos) del ser.

Psique y Psiké no son sinónimos. Son ámbitos o planos intervinculables, más, discernidos.

Con el fin de lograr mayor claridad en los párrafos anteriores resulta pertinente el siguiente comentario introductorio; Ars Unitas considera al individuo como una unidad conformada por cuatro planos o dimensiones vitales intervinculadas, a saber:

PF: plano físico – PIA: plano intelectual/afectivo (psíquico)- PEC: plano elemental cósmico (álmico) – PUA: plano de unidad absoluta (espiritual).

Manteniendo el respeto que merece todo sistema de creencia implicado, corresponde no obstante la siguiente aclaración; Ars Unitas aborda a lo espiritual en lo laico de su etimología, esto es, spiritus como la emanación íntima y esencial de algo. El PUA o plano de lo espiritual (sin poseer caracter institucional religioso), hace referencia a ése principio vital del cual todo deviene.

III. Arte y Ars

El arte hace a una actividad-producto mediante el cual un individuo manifiesta, comunica y comparte estética y emocionalmente, su visión del mundo. Por sobre todo, el arte reviste carácter social y refiere a un componente cultural que denota cuestiones filosóficas, políticas, estéticas, éticas, y morales. Mediante el arte, el artista se ubica en su existencia, ocupa un lugar histórico entre sus semejantes y no tan semejantes.

Sin restar el mínimo de importancia al universo artístico, subyacente a éste vibra un arte profundo y sutil al que podríamos reconocerle categoría de anterior.

Un arte anterior al arte por todos conocido.

Es a éste al que el criterio Ars Unitas denomina Ars.

Mientras que lo artístico se ubica a nivel de los ámbitos físico y psíquico, el ars vibra a nivel de los ámbitos álmico y espiritual.

La expresión ars, fuente etimológica de la palabra arte, nos vincula directamente a la creación de algo que resulta original (no es copia), única (no hay otro igual) y armónica (posee concordancia de proporciones convenientes).

El arte, ámbito de lo humano, abreva y se nutre en esta fuente de originalidad, unicidad y armonía, primera y vital a la que refiere el ars.

El Arte pertenece a la Existencia…

El Ars se intercorresponde con la Vida.

A esta altura ya contamos con los elementos para plantear el corolario central del criterio Ars Unitas denominado;

Nodo triádico del PUA
A nivel del PUA (plano de unidad absoluta), vida (principio creacional autosustentado y contínuo), ars (principio de creación original única y armónica) y espíritu (principio de emanación de la esencia íntima y última) vibran fundidos en una unidad sinérgica de incidencia curcial para los tres planos restantes (álmico, psíquico, físico) en que se constituye el individuo.